sábado, octubre 21, 2006

16º día - El regreso a Barcelona

1 de Octubre - El fin del viaje

Una vez llegamos al ryokan nos encontramos en la recepción medio sobaos a Lucho y Tonino, y es que supe con quien ir, Chuck tenia la llave del habitación xD. Así hicimos algo de tiempo hasta las siete de la mañana, cuando salía el primer limousine de la Air Terminal. Caminaríamos unos quince minutos con las maletas desde el hotel, hasta llegar al lugar. Allí nos metimos en el autocar, y lo hombres que nos metieron las maletas en el maletero nos despidieron con una reverencia, excesivo todo. Ya de poco más me acuerdo, me quede sobao y me desperté al llegar a Narita, cuando un hombre sube y te pide el pasaporte, cosa que no entiendo.

Una vez allí, Chuck y yo fuimos a facturar las maletas, mientras los dos continuaban llenándolas con las compras. En mi caso llevaba la maleta de viaje de unos 60 litros, la pequeña que me compre allí (equipaje de mano), la mochila, la bolsa de la cámara de video, y bolsa de compra, un poco basto, no? pues en Japón me dejaron pasar. Incluso el hombre del control le hizo gracia que me llevaría una figurita que me vio en la bolsa xD.
El viaje de vuelta fue tranquilo, como el de ida, las películas que nos pusieron regulares, eso si, se trataba de Misión Imposible 3, Vecinos Invasores, y el resto bastante malas, además que no te las daban en castellano. Durante el vuelo pudimos ver la gran cantidad de comida que absorben las francesistas que teníamos en los asientos de al lado, y las cosas tan extrañas que hacia el francés que estaba al lado de Chuck, donde en ocasiones le metía el culo en la cara.

Chuck loco por el comportamiento del hombre del avión

En Francia, una vez salimos por dentro del aeropuerto, vimos como iban los soldados con armas, era eso normal?, Una vez intentamos acceder al control, la mujer no me dejaba pasar tantas maletas, pero gracias a que le di penilla me dejo. Ahora tan solo nos tocaba esperar algo para el siguiente vuelo.

Un vuelo mucho más tranquilo que el primero de Barcelona a París, y es que me volvía a tocar en del medio, pero esta vez no tenia acompañante ninguno, y fue muy relajado, disfrutando de los aperitivos y del viaje.

Ya en Barna, tuvimos que esperar bastante las maletas, la de Chuck sufrió, y vino sin todos sus complementos (vease botón), espero que mi paraguas no sufriera nada. Al salir vimos a la familia, y así es como volvíamos a la normalidad, a nuestra vida, la rutina. Volveremos a Japón.