jueves, octubre 19, 2006

14º día - El noreste de Tokyo

29 de Septiembre – Ryogoku / Asakusa / Akihabara
Recuperados del todo de la noche anterior, nos quedaba a Chuck y a mi el ultimo de día de visitas programadas, destinado a las zonas de Ryogoku y Asakusa. Así que nosotros nos fuimos a por nuestro desayuno, y al metro, en busca del Museo Edo-Tokyo. Mientras Tonino y compañía, el equipo Banzai, se dedicaba a mandar toda su mercancía a España.
Entrada al Museo Edo-Tokyo
Una vez llegamos a Ryogoku fue muy fácil encontrar el edificio del Museo Edo-Tokyo, con una estructura muy destacable, sobretodo su entrada. El precio que pagamos nosotros por la entrada fue algo alto, de lo más caro que hemos pagado, pero creemos que venia alguna clase de espectáculo incluido, ya que ni en la guía de lonely planet se incluía dicho importe. Igualmente no era algo que fuese excesivo del todo, en cualquier lugar de aquí te ponen unos precios bastante más altos.
Maqueta de las calles de Edo
El museo realmente merece la pena, tiene cosas muy guapas, y bueno si os interesa saber como eran las cosas en el antiguo Edo tenéis que visitarlo. Aprovechamos para hacernos toda clase de fotos, encima de una bicicleta antigua, de un carruaje, dentro de una cabina de teléfono donde al cogerlo te decían el “moshi moshi” xD, y dentro de un palanquín, donde me metí una ostia que menos mal que era una reproducción, si no me veo en prisión.
Al salir fuimos al Kokugikan, donde se celebran los combates de sumo. Allí en la puerta de fuera se encontraba un policía, pero este no nos impidió el paso, así que nosotros pensábamos que se podría visitar el interior. Tan solo era el museo que había en una sala, a la cual no entramos. Nosotros queríamos ver el interior así que seguimos adelante, bajamos unas escaleras donde para nuestra sorpresa nos llevaría a un lugar con gente con vestimentas tradicionales en lo que parecía una votación, y donde sonaban tambores de fondo. Imaginar las caras de esos hombres que ven a dos turistas allí, pues parecida a las nuestras en ese momento, así que salimos de allí cuanto antes.

Jardín Kyu-yasuda
Al salir enlazamos las visitas a los dos parques, el Kyu-yasuda, y el Yokoami-cho. Dos visitas rápidas, porque los parques la verdad es que no ofrecían mucho de verdad, tres fotos y poco más. Una vez visto salimos en busca del metro para irnos al siguiente destino, Asakusa.
Parque Yokoami-cho
Al llegar fuimos el busca de la Flamme d’Or, la gota dorada que luce arriba del edificio de la marca de cerveza Asahi. Allí tras cruzar el puente estuvimos al lado del edificio, dando una vuelta, pero como todo lo interesante se centraba al otro lado del río, cogimos dirección al otro puente, para volver a cruzarlo.
La Flamme d'Or
Una vez en el otro lado buscamos la Hozomon Gate, donde nos encontramos con mucha gente, y tras de ella un gran mercado de souvenirs. Si queréis llevaros un recuerdo de Japón estando en Tokyo, este es el mejor sitio para comprarlo. Así pasamos un buen rato, viendo las tiendas que había y sus cosas, hasta que llegamos cerca del Sensoji. Allí probamos lo del papelito, haber que suerte teníamos, a Chuck le salio que tenia muy mala suerte, y yo muy buena, será verdad?? Chuck ato su papelito a un árbol para ver si cambiaba su suerte, mientras yo a una barrita que había allí al lado, no se si hice bien.
Hozomon Gate

El papelito de la suerte



Sensoji

Al salir de allí fuimos en busca de un Mc para comer, y una vez comimos nos fuimos hasta el ryokan. Allí tras descansar un rato decidimos ir a dar una vuelta a Akihabara, a comprar cosillas que habia esperado hasta los ultimos días para pillarme. Así pasamos el resto de la tarde, una vez llegamos fuimos al conocido combini Family Mart, donde cogimos una bandejita cada uno de estas de la foto, estuvimos en internet, y después a descansar.
Akihabara