martes, agosto 10, 2010

Crónica: La ciudad de Siena


Como cada día hemos sido los primeros en levantarnos en el hotel, desayunamos y nos fuimos hacia la estación de autobuses de SITA, en Santa Maria Novella, pero no había manera. Busca y pregunta y nadie sabia explicarlo bien, así que terminamos cogiendo un tren a las 8:10, pero hasta cosa de las 10 no llegamos allí, y es que el tren dio un rodeo de los guapos, ya que llego hasta Empoli. Una vez allí, seguimos a la gente hasta una planta inferior a la estación de tren, donde pasaban diferentes autobuses, así es como llegamos al fin al centro de Siena.

Allí vimos la Torre del Mangia, y como la plaza estaba preparada para el Palio, las carreras de caballos que hacen allí sobre estas fechas. Prosiguiendo el camino por sus estrechas cales llegamos al Duomo de Siena, preciosa la estructura. Sobre las 10:30 abrían el templo, así que nosotros fuimos a comprar un billete que costaba diez por persona, llamado OPA si Pass, que te permitia entrar en diferentes lugares del Duomo. Primero visitamos la básilica, después la cripta que no tenia nada realmente, el battistero (oratorio), y el museo que nos llevaba al mirador de Panorama, desde aquí pudimos ver las vistas de Siena, una ciudad muy bonita, pero mucho más pequeña desde mi punto de vista que Florencia.

Al terminar de visitar los lugares buscamos un lugar de comer, y al final acabamos en una terraza donde teníamos unas vistas muy bonitas de las colinas de la ciudad, y desde donde se podía ver la parte alta de la torre del Duomo. Tras esto, ver tiendas de souvenirs, visitamos el Museo de la Chiesa de San Bernardino. Ya cansados de caminar buscamos la forma de volver a Florencia, hoy el sol ha pegado con fuerza otra vez. Cuando al fin dimos con la estación no sabíamos por donde salia el autobus, buf, que mal montado todo, con suerte pillamos el autobús Firenze Rapida, en cincuenta minutos estábamos en la ciudad.

Después de pegar alguna cabezada en el viaje del bus, estábamos mas repuestas, pero nos dimos el homenaje de irnos a tomar un heladito en el lugar de siempre, Coronas Café. Mientras lo comíamos fuimos buscando una tienda de souvenirs que vi ayer una cosa, no puedo decirla porque es para una personita :P. Tras eso descansar en el hotel, y luego salir a cenar y ver como esta de iluminado el Ponte Vecchio de noche. Este ha sido nuestro día, mañana Fiésole. Saludos